Los estudiantes universitarios y su socialización política

Es posible que se haya convertido en un pensamiento recurrente la idea de sostener que la relación existente entre los jóvenes y la política cada vez se ha tornado más complicada difícil sobre todo cuando se trata de estudiar una profesión universitaria, según opiniones EAE.

Como una muestra de tal afirmación podemos tomar como referencia la baja participación electoral que presentan los segmentos juveniles, la mala evaluación que los mismos hacen de las instituciones políticas o de la acentuada disminución de la influencia relativa de las Federaciones de Estudiantes dentro de la realidad política de cada país. 

Como una afirmación concluyente, nos encontramos ante una generación que se ha ocupado de construir una nueva relación con la política, donde la esfera pública y las representaciones político-ideológicas se han convertido en un referente que es cada vez menos fuerte en cuanto a la constitución de la subjetividad, y donde se incrementa de forma progresiva la influencia de los procesos de individualización dentro de la conformación de los proyectos de vida de los actuales jóvenes. 

Esta reciente relación que se ha desarrollado entre los jóvenes y la política ha sido forjada dentro del contexto de una sociedad en constante transformación, que desde la década de los ochenta ha venido experimentando manifestaciones estructurales del advenimiento de un tipo de sociedad que es cada vez más globalizada. 

De acuerdo a diversos autores, en las sociedades contemporáneas las transformaciones de la estructura social se ha visto impactada significativamente en sus procesos de constitución de los sujetos, lo que afecta a las representaciones y a las identidades políticas que estructuran a los individuos y los también a los grupos sociales.

Numerosos cambios como lo son el desarrollo tecnológico, la revolución de las comunicaciones, la flexibilización del empleo y la transformación de los sistemas de valores han sido algunos de los procesos que han tenido notorias repercusiones a nivel de la política, pero también de la familia y la construcción de los proyectos de vida de los ciudadanos de nuestra época. 

En el caso de los jóvenes como categoría general, pero también de los jóvenes universitarios como manifestación específica de dicha categoría, vienen a constituir los sujetos en los que se pueden identificar y analizar desde su génesis, las transformaciones estructurales por las que transita y se proyecta la actual sociedad, y las consecuencias que las mismas llegan a generar sobre la conformación de un nuevo tipo de subjetividad.

De manera que, los jóvenes que en la actualidad cursan estudios en las universidades son una especie de metáfora de la sociedad que ha sido construida durante los últimos veinte años. Suelen ser los hijos de esa generación de los ochenta que transitó de forma veloz por la recuperación democrática de muchos países como los representantes de una nueva sociedad que tiene muchas aspiraciones. 

Se trata de una generación que se ha encargado de experimentar la expansión de los medios de comunicación de masas en carne propia, la masificación del acceso a las tecnologías y a los lugares de consumo. Estos son los jóvenes que han accedido casi de forma universal a la educación secundaria, que han socializado en el marco de una democracia representativa «imperfecta» y que interactúan de forma intensa mediante las redes sociales de internet.