La publicidad en el sector de la odontología

Resulta bastante delicado, arduo y complicado tratar el tema de la publicidad sanitaria en nuestros días, y en este caso, de la odontología donde es utilizada con un carácter que es estrictamente mercantilista.

Debido a la implantación de la normativa general y publicitaria de nuestros días que es de un carácter marcadamente liberalizador, se le ha puesto fin a una gran cantidad de prohibiciones que estaban impuestas por parte del ordenamiento jurídico, e incluso por los Colegios Profesionales.

Con respecto a la publicidad, cabe destacar que no existe duda de que se trata de un derecho de cualquier profesional liberal, y ello también incluye a aquellos que se dedican a la salud, como es el caso de DentalEcheverria.

Una limitación en referencia a su regulación tiene una incidencia negativa sobre la libertad de expresión, aunque resulta plenamente beneficioso para la protección de los pacientes frente al incremento de la mercantilización dentro del sector dental que se ha ido implantando de forma exponencial, distinto a la ética y la profesionalidad, aspectos que se reducen a su mínima expresión.

El incremento ilimitado de nuevos profesionales como dentista barcelona y de nuevos centros sanitarios como Echeverría clínica dental de carácter privado ha hecho que la competencia se convierta en algo sumamente complicado, y en el caso de la captación del paciente es efectuada a través de la diferenciación con respecto al resto, lo que marca el nuevo panorama desolador dentro del sector dental.

La relación que se desarrolla entre el dentista y el paciente se llega a corresponder en la actualidad desgraciadamente como la que existe entre un prestador de servicios y un usuario, la misma es en su totalidad deshumanizada. Son cada vez más las empresas sanitarias que le han otorgado a la publicidad un rol fundamental con el que llegan a difundir la información de productos y servicios referentes a su ámbito a los efectos de favorecer su salida al hacia el mercado.

En todo caso, la regulación de la normativa resulta dispersa, y ello se debe a que, se encuentra basada en un marco general que esta obsoleto, las competencias en materia de sanidad se corresponden con las Comunidades Autónomas, lo que conduce a un incumplimiento de la intención que se recoge en la normativa vigente, y esta no es más que la de apostar por una regulación donde se estipule el control con carácter previo a su difusión de la publicidad dentro del ámbito sanitario. Es posible encontrar casos donde los los Colegios Profesionales de Dentistas, Corporaciones de Derecho Público, cuentan con una concesión directa para el control de la publicidad sanitaria por parte de la administración competente en la materia. 

De esta manera sucede en el País Vasco, comunidad autónoma donde existe una Comisión de Control de Publicidad Sanitaria que cuenta con un miembro designado por el Consejo de Dentistas del País Vasco, el mismo ejerce las facultades que son pertinentes a la tramitación y propuesta de resolución de las solicitudes de autorización administrativa de ejecución previa y que tienen que ver con la publicidad sanitaria. Además, controla y vigila la publicidad sanitaria y las normas que la regulan, establece y organiza el Registro de la publicidad sanitaria, y colabora en la elaboración de normas que permitan un correcto desarrollo de lo regulado en el Decreto autonómico regulador de publicidad sanitaria.